En el marco de las actividades del Grupo de Trabajo en Bioinsumos de PROCISUR, la cooperación científico-técnica entre los institutos de investigación agropecuaria continúa generando resultados concretos en la región.
Con el nombre “Del laboratorio del INTA en Argentina al campo en Uruguay: producción, exportación y liberación de Goniozus legneri para el control biológico de plagas en frutales", el pasado 2 de julio se realizó una jornada de intercambio técnico en INIA Las Brujas, que reunió a especialistas de ambos países para compartir los resultados de la validación en campo del insecto Goniozus legneri para el control biológico de plagas en frutales.
Esta actividad abordó temas como: la creación y el funcionamiento del Centro Multiplicador de Biocontroladores (CEMUBIO), la cría del parasitoide, los procedimientos y la documentación requerida para su exportación desde Argentina e importación a Uruguay."Por parte del INTA fue la primera exportación de un biocontrolador basado en un artrópodo", señaló Silvia Noemí López, investigadora de INTA Castelar, resaltando la importancia de uno de los resultados obtenidos.
La apertura institucional estuvo a cargo del Ing. Agr. Alejandro Pizzolón, director regional de INIA Las Brujas; la Ing. Agr. Laura González, directora de la Dirección General de la Granja del MGAP; la Dra. Cecilia Gianoni, secretaria ejecutiva de PROCISUR; y el Dr. Federico Rivas, investigador de INIA y coordinador del Grupo de Trabajo en Bioinsumos de PROCISUR. Además, participaron como expositores: la Dra. Silvia López (INTA Castelar), la Ing. Agr. MSc. Silvina Garrido (INTA Alto Valle), la Dra. Valentina Mujica (INIA Las Brujas), quienes compartieron la experiencia desarrollada de manera conjunta entre ambos países. Finalmente, la Ing. Agr. Mag. Soledad Delgado, de la empresa uruguaya “La Biofábrica” contó su experiencia en la producción y comercialización de insectos biocontroladores de plagas y el potencial para escalar este bioinsumo en nuestro país.
Como agente de control biológico, el parasitoide Goniozus legneri es un bioinsumo desarrollado por INTA Argentina. Se trata de"una pequeña avispa que se caracteriza por controlar a epidóptidos que tienen importancia económica fundamental en frutales", explicó Silvina Garrido, investigadora de INTA Alto Valle, quien además destacó la ventaja de que es un insecto autóctono del Río de la Plata. Ahora, gracias a la cooperación, la experiencia de Argentina comienza a consolidarse también en Uruguay:"Nos pareció importante para nuestro país, para el INIA, poder incorporar esta tecnología", mencionó sobre esto Federico Rivas, investigador de INIA Uruguay.
Durante el evento, los investigadores compartieron las experiencias y los resultados de las seis liberaciones realizadas desde diciembre hasta abril en montes frutales del predio de Rodríguez-Maestro/Campiglia. Este lugar fue seleccionado por su historial de daño de grafolita y por pertenecer desde sus inicios al Plan de Manejo Regional de Lepidópteros Plaga del MGAP, en articulación con INIA y FAGRO.
"Salir un poco de la parte de investigación y pasar a la producción y que eso vuelva a los productores me parece que es fundamental y de las mejores cosas que vi en la actividad que se hizo", dijo Soledad Delgado, Cofundadora y responsable técnico-comercial de La Biofábrica, haciendo un balance de la jornada."Este es un escalón más en todo lo que la investigación puede aportar para el control de plagas en frutales", agregó Valentina Mujica, investigadora INIA Uruguay.
Además hubo amplia participación de productores pertenecientes a la AFRUPI (Asociación de Fruticultores de Producción Integrada), quienes manifestaron un gran interés en los resultados promisorios de esta nueva herramienta.
La iniciativa permitió compartir aprendizajes técnicos, regulatorios y operativos vinculados al intercambio regional de bioinsumos para impulsar, desde PROCISUR, su uso como herramienta de control en frutales y seguir fortaleciendo la cooperación para obtener más y mejores resultados.